Del lat. agilĭtas, -ātis, f. Rel. Fisiol.

Calidad o cualidad de ágil. En fisiología, la capacidad para cambiar la posición del cuerpo con rapidez y precisión sin perder el equilibrio: componente básico de la condición física. Su naturaleza exacta no ha sido determinada, pero depende de la potencia muscular, el tiempo de reacción, la coordinación y la flexibilidad dinámica (prueba de agilidad de Illinois). Es importante en el deporte y actividad donde hay que sortear oponente u obstáculo (por ejemplo, la prueba de eslálom). En religión, una de las cuatro dotes del cuerpo glorioso, que consiste en la facultad de trasladarse de un lugar a otro instantáneamente, por grande que sea la distancia.

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