Del lat. archegonium. m.

En su sentido prístino, rudimento del esporogonio de las muscíneas, comparándolo al ovario de los antófitos como primordio del fruto; fué introducido por Bischof 1837. Más tarde se generalizó su ejemplo aplicando este vocablo a toda suerte de órganos sexuales femeninos de la mayor parte de las criptógamas. Alcanza su máxima perfección en los briófitos, donde constituye un órgano sexual femenino ampuliforme que nace sobre el gametófito. Consta de una parte ventral o vientre, prolongada superiormente en un cuello más o menos largo (estilidio). En el vientre existe la célula central, se divide en ovocélula y por encima de ella, la célula del canal ventral. En el interior del cuello una serie de células superpuestas, las células del canal del cuello. Las células apicales del cuello; cuando éste alcanza la madurez se separan entre sí y deja una abertura en el extremo de aquél, que , por desorganizarse las células del canal del cuello y la célula del canal del vientre, deja paso a los espermatozoides, a través del mucilago resultante, hasta la ovocélula.

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