Del gr. ἀσκός, lat. ascus. m. Bot.

Utrículo en el que se contiene cierto número de esporas de origen sexual, propio de los ascomicetes. Procede de la copulación de dos células vegetativas convertidas en gámetas (Zygosaccharomyces) o de células vegetativas que, sin previa unión sexual, se transforman (Saccharomyces); generalmente derivan de la hifas ascógenas. Por lo común, contienen un número determinado de esporas, las más veces 8. Pude ser dehiscente e indehiscente: los primero llamados también activos, arrojan las esporas a cierta distancia, facilitando la dispersión de éstas. Se agrupan ordenadamente y forman un himenio, solos o mezclados con paráfisis, o bien se disponen sin orden alguno. Pueden revestir la superficie de aparatos esporíferos, de forma compleja, o hallarse en el interior de los mismos; existe gran número de hongos y de líquenes que producen aparatos esporíferos disciformes, los apotecios, con frecuencia teñidos de vivos colores y con el himenio en la superficie; otros por lo contrario, los producen pequeños, de 1 mm, generalmente y cerrados, pero con un poro apical se llama cleistocarpo.

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