Del lat. asthma, der. del gr. ἄσθμα, f. Med.

Enfermedad que se manifiesta por acceso intermitente de sofocación debido a la contracción espasmódica de los bronquios.
El asma es una enfermedad de los bronquios, caracterizada por acceso ordinariamente nocturno e infebril, con respiración difícil y anhelosa, tos, expectoración escasa y espumosa, y estertor sibilante. El asma es una condición crónica del sistema respiratorio, en el que sus vías ocasionalmente se contraen, se inflaman y se produce cantidad excesiva de mucosidad, a menudo en respuesta a un factor desencadenante, como la exposición a un alérgeno, el aire húmedo, el ejercicio o esfuerzo, o el estrés emocional; por lo general son crisis respiratoria de corta duración, aunque puede haber período con ataque asmático diario que puede persistir por varias semanas. El asma es un trastorno respiratorio caracterizado por crisis recurrente de respiración dificultosa, sobre todo durante la exhalación, debido a un aumento de la resistencia del flujo de aire por el bronquiolo respiratorio. El asmático suele ser hipersensible a distinto estímulo que provoca estenosis de las vías aéreas por contracción del músculo liso, por hinchazón de la mucosa o por un aumento de la secresión de moco. Todo asmático respira emitiendo estertor cuando hace ejercicio, aunque alguno es especialmente sensible al ejercicio (asma inducida por el ejercicio). Cada deporte varía su tendencia a inducir asma, teniendo el atletismo una tendencia alta, el ciclismo una tendencia moderada, y la gimnasia y la natación una tendencia baja. Paradójicamente, el broncospasmo de muchos asmático se alivia con ejercicio regular, y ahora se considera que el ejercicio es importante en el tratamiento del asma. Muchos fármacos ayudan a controlar el asma, aunque alguno está incluido en la lista de sustancia prohibida del Comité Olímpico Internacional; por ejemplo, el que contiene amina simpaticomimética como la efedrina. Algún deportista, como el medallista olímpico de 1972 en 400 m de natación estilo libre, ha sido descalificado por la administración previa a la competición de un antiasmático oral. Según la pauta basada en la Clase de Dopaje de 1993 del Comité Olímpico Internacional, el asmático puede usar inhalador de salbutamol y terbutalina, aunque hay que declarar su empleo a la autoridad médica relevante.

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