Del lat. attractĭo, -ōnis, f. Der. Ling.

Acción o fuerza para atraer o acercar. Se aplica a cada instalación recreativa, como el carrusel, caseta de tiro al blanco, tobogán, etc., que se montan en la feria de una población y que, reunidas en un lugar estable, constituyen un parque de atracciones. El número de un espectáculo que posee o al que se atribuye alguna singularidad que agrada especialmente al público. En derecho, la preferencia del auto al cual es acumulado otro. En lingüística, el fenómeno morfosintáctico por el que un elemento de la oración adopta los morfemas flexivos del elemento más próximo aunque no le correspondan: Vi a un niño y a unas niñas altas.