Del pl. n. gr. βράγχια, f. pl. Zool.

Órgano respiratorio que utilizan los animales acuáticos para obtener oxígeno del agua que les rodea. Una branquia consiste, básicamente, en una membrana o excrecencia del cuerpo, con una gran superficie de exposición y un importante riego sanguíneo, para que sea amplia la difusión de oxígeno y dióxido de carbono entre el agua y la sangre. Los peces tienen branquias internas, formadas como proyecciones de la pared faríngea y agrupadas en una hendidura branquial. El agua que entra por la boca es vehiculizada hacia esas hendiduras, contra las branquias. El agua sale por unas aperturas por el opérculo. Las branquias de muchos animales acuáticos invertebrados y de las larvas anfibias son externas, proyectándose hacia afuera del cuerpo y provocando que el agua pase por ellas cuando el animal se mueve.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.