El proceso de registro continuo del nivel de dióxido de carbono en el aire espirado. Puede estimarse el porcentaje de dióxido de carbono al final de la espiración, que da una aproximación cercana al valor de concentración de dióxido de carbono alveolar. El proceso se utiliza para monitorizar a los pacientes en estado crítico y en las pruebas de función pulmonar.