Del lat. cartilāgo, m. Biol. Anat.

Tejido de sostén del organismo, duro y flexible, de resistencia inferior a la del hueso, que reviste la articulación y facilita el movimiento (ternilla). En biología, dícese del tejido conectivo firme y flexible que forma el esqueleto adulto del pez cartilaginoso, por ejemplo, del tiburón. En otros vertebrados, forma el esqueleto del embrión siendo luego remplazado por hueso en el animal maduro, aunque en algunas áreas persiste como cartílago. Está conformado por una matriz de glucosaminoglicano (mucopolisacárido) denominada condroitín sulfato, secretada por la célula (condroblasto) que se quedan encerradas por la matriz y transformada en condrocito. También contiene fibra elástica y fibra colágena. En anatomía, dícese del tejido conjuntivo duro y flexible que forma el esqueleto del embrión y gran parte del esqueleto del bebé. A medida que el niño crece, gran parte del cartílago se convierte en hueso. Se caracteriza por célula cartilaginosa redondeada (condrocito) que están rodeadas por una matriz mucopolisacárida (condrina) rica en colágeno. El cartílago no presenta nervio ni vasos sanguíneo, y se cura lentamente cuando resulta dañado. Hay tres tipos principales: cartílago hialino, fibrocartílago y fibrocartílago blanco. Los fragmentos del cartílago semilunar presente en la rodilla se llama menisco.

1 comentario en “cartílago

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