De cromo- y el gr. σῶμα, m. Gen.

En el núcleo celular, corpúsculo de fácil teñidura, con diversas afinidades respecto a los colorantes básicos. Cada especie o variedad y aun cada tejido, porque en algunos tejidos puede haber poliploidia, tiene un número constante de cromosomas. La facultad de teñirse la deben a la cromatina (cromatina y cromonema). Tiene forma característica; a menudo bacilar, pero también la de una L o de una V, y a veces son puntiformes. Al comenzar la división aparecen como finos y largos filamentos; durante la prófase (profase) se acorta y engruesan progresivamente hasta reducirse a una fracción de su longitud primitiva. Los cromosomas contiene gen, localizados en el cromonema. La estructura de los cromosomas varía de unos a otros, pero la base estructural es siempre la misma: todo cromosoma está constituido por un cromonema y por otros materiales que, en cuanto afecta a la localización de los genes, no para la fisiología y funciones de éstos, se pueden consideres accesorios: matriz, nucleoplasma y otros materiales de naturaleza mal conocida, lípido, proteína, etc. Regulantemente, los cromosomas metafásicos son corpúsculos cilíndricos o, si son pequeños, esferoidales, en los que se puede distinguir una constricción primaria y ninguna o varias constricciones secundarias, a veces satélite. Los cromosomas de la prófase meyótica (profase meiótica) tienen estructura más complicada; por lo común, pueden distinguirse cromómeros granulares y cromáticos de otros intercromómeros filamentosos y menos cromáticos. Los cromosomas están casi siempre arrollados helicoidalmente (la llamada espiral del cromosoma). El acortamiento de la prófase (profase) se logra por arrollamiento helicoidal y por gelificación de la matriz y de todo el cromosoma (Waldeyer 1888).

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