Se aplica, en terapia respiratoria, al proceso de perfusión sin ventilación, expresado por un bajo cociente QS-QT, en el que QS es la diferencia entre el contenido de oxígeno capilar final y el mezclado con sangre venosa, y QT el gasto cardíaco. Esta anomalía se puede dar en atelectasias, neumonía, edema pulmonar y síndrome de dificultad respiratoria del adulto (SDRA).