Se le conoce coloquialmente con el nombre de química de equipo; patrón de interacción entre los miembros del equipo que determina su espíritu, armonía, cohesión y moral. Algún entrenador cree que la dinámica de equipo escapa a su control, lo cual la convierte en una mezcla impredecible de personalidad; otro cree que la tarea más importante de un buen entrenador es crear la mejor dinámica posible de equipo para obtener el éxito.