Del lat. dominantia, der. de dominare, de dominus, de domus, f. Biol. Gen.

Condición de dominante. En biología, el predominio de un alelo o gen sobre otro que, aunque está presente, no llega a manifestarse externamente. La dominancia es un fenómeno genético por el cual, de los dos alelos que en cada individuo rigen un carácter, la acción de uno de ellos es preponderante sobre la del otro, que no se manifiesta o lo hace en un nivel inferior. En genética, el predominio de la acción de un factor de herencia sobre la de su alternativo, enmascarado u ocultando sus efectos (Mendel, 1865) (J. H. y S.). También se aplica a la hegemonía y máximo biológico representados por una o más unidades sistemáticas en una asociación, o por un biótipo en una formación: la primera acepción es la que se aplica con más frecuente. Por el concepto de hegemonía, las especies dominantes puede definirse como aquellas a cuyas necesidades está supeditada la ecesis de las demás. Como máximo biológico, las dominantes forman la masa vegetal de la colectividad. En este sentido se ha aplicado a veces, en nombre de dominancia a la expansión horizontal; pero una planta puede ser dominante y no ocupar el máximo relativo de superficie: así, en un monte claro, en que el árbol que lo forma representa el volumen principal de vegetación, el gramini-herbétum que le sirva de sotobosque puede ocupar mayor superficie horizontal (HV.).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.