Del gr. σπορά. f. Biol. Zool. Microb. Bot.

Estructura reproductora que puede desarrollar un nuevo individuo sin necesidad de unirse previamente a otra célula reproductora (compara gameto). Están producidas por la planta, hongo, bacteria y algunos protozoos, se puede desarrollar en un organismo similar a aquel del que produce, o en otro, en otra fase del ciclo vital. El desarrollo puede ser inmediato o tras un período de letargo. En la planta se presenta alternancia de generaciones, los esporos se forman a partir de la generación de esporofito, y dan lugar a la generación de gametofito. En los helechos, las filamentosas y oscuras estructuras reproductoras de los esporos se encuentran bajo la superficie frondosa.
En su sentdo prístino corpúsculo reproductor de las plantas criptógamas. Después se excluyó de este concepto al corpúsculo que para reproducir la criptógama necesita del concurso de otro corpúsculo (el gameto el óvulo el espermatozoide). Y se dijo de la espora que es toda célula aislada que queda libre y es capaz de desarrollar directamente, es decir, sin auxilio de otra célula, un nuevo bíon, sin tener en cuenta su génesis y su homología (De bary, Vergl. Morphol. u. Biol. d. Pilze, 1884). Falta precisar que si el origen de la célula es sexual, es decir, si fué producida por la unión de otras dos células, tampoco será una espora propiamente dicha, sino un zigoto o un huevo. Van Tieghem quiso limitar todavía más el concepto, excluyendo de él:
1º) Cualquier germen que no produzca directamente un individuo como su progenitor, sino que forme un protalo, o un protonema, es decir, otra fase de la propia especie (compara díodo);
2º) Todo germen que no proceda de la planta adulta, es decir, en las muscíneas, del musgo; en los helechos, del helecho; compara tomía (Van Tieghem, Spores, diodes et tomies, en Journ. de Bot. XIII, 1899).
Modernizado el criterio de Van Tieghem, definiríamos la espora diciendo que es un germen unicelular destinado, sin intervención de otra célula, a la multiplicación de la misma fase que lo ha producido. Así quedaría excluido el díodo, y, además, el propágulo, que para Van Tieghem era una auténtica espora pluricelular exógena. Adviértase, en cuanto al carácter unicelular que asignamos a la espora, que en los hongos es a veces pluricelular (fragmóspora), pero en este caso cada célula de la espora puede producir varios o un tubo germinativo, de manera que esa espora pluricelular mejor podría llamarse espora múltiple. La recomendación de Van Tieghem no se ha tomado en consideración, y actualmente el concepto de espora es poco más o menos el que tenía de ella De Bary, y aun al zigoto se le llama zigóspora, y al huevo, oóspora. Agreguemos, sin embargo, que también se llama espora al germen simplemente conservador, la espora perdurante, procedente de una célula vegetativa, que, engrosando su membrana y contrayendo el protoplasma, pasa al estado de vida latente.
Compara: acineto, andróspora, aplanóspora, ascóspora, autóspora, basidióspora, ciste, clamidóspora, conidio, ecidióspora, espermacio, estilóspora, exóspora, hipnociste, hipnóspora, macróspora, micróspora, oóspora, picnidióspora, planóspora, teleutóspora, teróspora, uredóspora, zoóspora.

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