Del lat. schizophyceae, f. pl. Bot.

Clase de algas de la división de los esquizófitos, constituídas por células aisladas, constantemente sin flagelos, o formando un talo, reunidas en colonias sencillas, y aun en filamentos con plasmodesmos que las enlazan, y entonces diversificadas en grado variable. Protoplasto sin vacúolos, salvo en los casos excepcionales de ceritomía, diferenciado en una porción central incolora, o centroplasma, sin núcleo, pero con gránulos cromáticos, que constituyen el llamado núcleo abierto. Membrana compuesta principalmente de substancias pécticas; de aquí se gelifique con facilidad. Celulosa se encuentra solamente en las vainas que rodean los tricomas de algunas especies. Pigmentos: clorofila, ficocianina, ficoeritrina y carotinoides en proporciones variables, dando a las células coloración verdeazulada, verdeaceitunada, violácea, rosada, amarillenta, raramente verdeamarillenta, nunca verde o parda. Materia de reserva constituida por glucógeno, o compuestos de albúmina y glucógeno. Reproducción por bipartición sencilla, en direcciones frecuentemente determinadas; por endóspora, exóspora, hormogonio, planococo, nanócito y fragmentación irregular del talo. Falta la fecundación. Fases durables variadas; artróspora, heterociste, hormociste. Se conocen bastante más de un millar de especies, generalmente libres, acuáticas o atmofíticas; unas pocas endófitas en antófitos, simbiontes en líquenes, o endosimbiontes en el plasma de diversos organismos. Gustan del calor; varias especies viven en aguas termales, a 70º también en los medios ricos en substancias orgánicas y sales disueltas. Numerosas especies intervienen en la formación de travertinos. Varias familias; oscilatoriáceas, escitonematáceas, estigonemáceas, camesifonáceas. Geitler las divide en tres grandes grupos; croocócceas, camesifóneas y hormogóneas. Sinónimos, cianofíceas, mixofíceas. Compara clorobacteriáceas «clorobacterios».