Del fr. fumagine, der. del gén. Fumago, f. Bot.

Se aplica a la costra o polvo negruzco que recubre ramas y hojas, formado por el micelio de diversos hongos, que rara vez se presentan en forma perfecta, por lo que su identificación es muchas veces difícil o imposible. Generalmente, su desarrollo es saprofítico, a expensas del melazo exudado o excretado por pulgones y cochinillas, o de origen fisiológico. Vulgarmente se llama negrilla o tizne. En los sauces y chopos es el Apiosporium (Capnodium) salicinum (Mont.) Kze., que invade también en la vid, y cuya forma conídica es el Fumago vagans Pers.; en el olivo, Antennaria elaeophila Mont. (J. del C.).

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