Es un tipo de instrucción por adelantado que otorga a una persona (como un familiar, un abogado o un amigo) la autoridad de tomar decisiones sobre la atención de la salud de otra persona. Este poder empieza a estar vigente cuando la persona que otorga el poder pierde su capacidad de tomar decisiones por sí misma: también se llama poder para la atención de salud.