La lesión por inmersión brusca en agua muy fría: lesión causada por la entrada brusca en agua muy fría. El agua helada puede incapacitar la acción muscular y alterar la frecuencia cardíaca y la respiración, haciendo imposible nadar. La inmersión brusca puede hacer perder el conocimiento con el riesgo de morir por ahogamiento, ictus o ataque al corazón. El practicante del deporte acuático, como el piragüismo, corre un riesgo evidente y siempre debe llevar traje húmedo o seco para conservar el calor corporal. El procedimiento de seguridad debe asegurar la salida inmediata de cualquiera que caiga en agua fría, el cambio de ropa y el consumo de bebida caliente. Nunca hay que proporcionar alcohol porque favorece la pérdida de calor.