Del b. lat. insectus, der. de insecāre, m. Zool.

Se aplica al animal invertebrado cuyo cuerpo está dividido en cabeza, tórax y abdomen con exoesqueleto; tiene tres pares de patas, dos antenas y dos o cuatro alas; experimenta transformaciones en su desarrollo (metamorfosis), y respira por tráqueas comunicadas con el exterior. Los insectos se clasifican en treinta órdenes que contienen un millón y medio de especies. En paleontología, se encuentran insectos fósiles desde el Devónico. Alcanzaron su máximo desarrollo evolutivo a finales del Paleozoico.

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