Flora Vascular de Andalucía Occidental: Hierbas perennes generalmente rizomatosas, o anuales, anemófilas. Tallos frecuentemente junciformes. Hojas paralelenervias, frecuentemente reducidas a vainas escariosas. Flores actinomorfas, reunidas en inflorescencias cimosas capituliformes o paniculadas. Periantio con 6 tépalos en 2 verticilos. Androceo con 6 ó 3 estambres, más rara vez 4 ó 5, opuestos a los tépalos, con filamentos cortos y anteras basifijas. Ovarios súpero, tricarpelar, unilocular o trilocular, con 1 estilo y 3 estigmas filiformes. Fruto capsular, loculicida, normalmente polispermo.

 

Flora Iberica: Hierbas anuales o, con mayor frecuencia, perennes mediante rizoma, cespitosas o con los entrenudos del rizoma ± largos, con o sin estolones, rara vez con tubérculos, glabras o pelosas, con polinización anemófila. Tallos erectos o ascendentes, cilíndricos o aplanados, lisos o estriados, foliosos o no, con médula esponjosa, a veces huecos en la madurez. Hojas alternas, dísticas o trísticas, simples, generalmente diferenciadas en vaina y limbo, sin lígula, con frecuencia las inferiores con el limbo vestigial o ausente –catáfilos–, a veces todas sin limbo; vaina abierta o cerrada, cilíndrica o aplanada, a veces auriculada; limbo –cuando existe– plano, plegado, involuto, canaliculado o cilíndrico, a veces fistuloso o septado, paralelinervio. Inflorescencia cimosa, terminal o pseusolateral, generalmente multiflora –en géneros extraibéricos uniflora–, en panícula antelada, umbeliforme, corimbiforme, racemiforme o espiciforme, rara vez capituliforme, con 1 ó 2(3) brácteas foliáceas en la base, una de las cuales a veces aparenta ser la prolongación del tallo, muy frecuentemente con las flores reunidas en glomérulos. Flores hermafroditas, actinomorfas, trímeras, pequeñas y poco vistosas, generalmente sésiles o subsésiles, generalmente casmógamas y protóginas, rara vez cleistógamas, con 1 ó 2(3) bractéolas en la base, rara vez sin bractéolas. Perianto formado por 2 verticilos de tépalos glumáceos. Androceo con 3 ó 6 estambres, en 1-2 verticilos; filamentos planos, ensanchados y ± connatos en la base, con frecuencia adnatos a los tépalos; anteras basifijas, tetraesporangiadas, cilíndricas u ovoides, sin mucrón o con un mucrón pequeño –en géneros extraibéricos muy desarrollado–; polen en tétradas tetraédricas. Gineceo con 3 carpelos, paracárpico, con 1 estilo terminal y 3 estigmas; ovario súpero, unilocular, trilocular o con 3 septos incompletos, con 1 a numerosos rudimentos seminales por carpelo, con placentación parietal, axial o basal; rudimentos seminales anátropos, bitegumentados, crasinucelados. Fruto en cápsula loculicida, que se abre por 3 valvas, con 1-3 o numerosas semillas. Semillas pequeñas, a veces recubiertas de mucílago –mixospermia–, frecuentemente con una excrecencia apical –carúncula– y otra basal –estrofíolo– ± desarrolladas; embrión recto y pequeño; endosperma abundante, amiláceo.

 

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