Del neol. lat. longistamineus, der. de estamineus, de estamen, con el pref. longi-, adj. Bot.

Dícese de la planta o de la flor, de estambres largos. En antobiología se hace uso frecuente de este adjetivo aplicado a un grupo de anemógamas estigmáticas; en este caso son las longistamíneas.

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