De motivar, f. Med. y Psicol. Ling.

Acción y efecto de motivar (explicar). En medicina y psicología, el estímulo que anima a una persona a mostrar interés por una cosa determinada: lo que nos hace actuar. Se aplica a la causa o razón que hace que una persona actúe de una manera determinada: motivo. La motivación es un estado interno que tiende a dirigir el comportamiento de una persona a la consecución de una meta. Esa persona puede o no ser consciente de la motivación. Puede existir con independencia de un estimulo externo y no deberse a la fatiga, el aprendizaje o la madurez. Muchos psicólogos consideran que la motivación presenta dos dimensiones: intensidad y dirección. A la intensidad le concierne el grado de activación y activación de la persona; es decir, el esfuerzo invertido en alcanzar cierta meta. A la dirección le concierne el movimiento hacia una meta concreta. Los psicólogos hablan de personas que buscan o evitan las tareas, y tratan de descubrir por qué actúan así. En el deporte, los entrenadores suelen estar interesados en saber por qué un joven con talento no practica un determinado deporte o por qué deja un equipo. Otros quieren saber por qué algunos jugadores se empeñan en practicar un deporte cuando aparentemente lo mejor sería que hicieran otra cosa. El estudio de la motivación cubre estos temas. Se aplica a la voluntad de perseverar en un programa de entrenamiento largo y arduo, deseo de brillar en la competición y persistencia ante el malestar y la adversidad. Ver también motivación extrínseca; motivación intrínseca; motivación negativa; motivación positiva; motivación primaria y motivación secundaria. En lingüística, la relación de necesidad existente entre un significante y su significado de un signo lingüístico o entre signos distintos. Saussure propuso por el contrario, que el signo linguístico era totalmente inmotivado y arbitrario en cuanto a la relación entre sus constituyentes significado y significante. A pesar de ello admite la existencia de signos relativamente motivados: veintinueve respecto a veinte y nueve. Según Belly, hay signos evocadores de algo distinto de ellos, que está implícito en su significado: negar, decir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.