Del gr. ναστóς, f. Bot.

En botánica, dícese así a toda encorvadura y, en consecuencia, todo movimiento debido a ella, provocada por un estímulo externo de carácter difuso. No puede tratarse, por tanto, de un movimiento de orientación que obedece a directrices excitantes: el carácter difuso del factor provocativo ya es bastante a darnos idea del fenómeno. La encorvadura depende exclusivamente de la naturaleza del órgano excitado, no de la dirección del elemento excitante. Ésta es la diferencia fundamental, por otra parte, y los trópico y táctico por otra. En cuanto a la causa inmediata de la encorvadura o del movimiento hay que referirla a fenómenos de crecimiento o de turgencia. Compara, fotonastia, geonastia, hidronastia, nictinastia, quimonastia, sismonastia, termonastia y traumatonastia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.