Del lat. plantāre y del lat. plantāris, v. tr. Anat.

Poner o meter en tierra una planta para que viva en ella o una semilla para que crezca una planta: poblar de plantas un terreno. En anatomía, perteneciente o relativo a la planta del pie. Se aplica al músculo pequeño y débil situado en el dorso de la pierna. Varía de tamaño e incluso puede estar ausente. Tiene su origen en la porción distal y posterior del fémur, y su inserción en la tuberosidad del calcáneo por mediación del tendón de Aquiles: su acción primaria es la flexión de la rodilla y la flexión plantar.

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