La capacidad para separar sustancias que emigran muy próximas, como en la electroforesis. En medicina, la capacidad para distinguir objetos colocados muy próximos entre ellos como entidades distintas. En óptica, la distancia mínima a la que se deben hallarse dos puntos de un cuerpo para que puedan ser distinguidos separadamente al reproducirlos por medio de algún sistema óptico: el poder separador del ojo humano es de 0,75 mm a 25 cm del ojo.