Se define como un proceso complejo normal que incluye las respuestas emocionales, físicas, espirituales, sociales e intelectuales y las conductas por las que las personas, familias y comunidades incorporan una pérdida real, prevista o percibida a sus vidas diarias: diagnóstico de enfermería aceptado por la Fourth National Conference on the Classification of Nursing Diagnoses (revisada en 2007).