La prueba sanguínea o urinaria cuyo resultado refleja la absorción intestinal del monosacárido D-xilosa, que no es metabolizado por el organismo. En el paciente con malabsorción, la absorción de D-xilosa está disminuida y, como consecuencia de ello, los niveles sanguíneos y la excreción urinaria están reducidos. Esta prueba se utiliza para distinguir los pacientes con diarrea producida por maldigestión (disfunción biliar/pancreática) de los pacientes con diarrea por malabsorción (esprue, enfermedad de Whipple, enfermedad de Crohn).