Del lat. retinaculum. m, Anat. Bot.

La banda de tejido grueso que sostiene y mantiene la posición de otro tejido. En la muñeca, por ejemplo, la fascia se espesa formando retináculos que conforman vías protectoras a través de las cuales discurren tendones, nervios y vasos sanguíneos. En botánica, en las flores de las orquídeas, la pequeña masa viscosa, glandular, que se forma junto al rostelo o procedente del mismo, en este caso por desorganización de su propio tejido. El retináculo, protegido a menudo por una bolsita membranosa (ver bursícola) se une al polinio mediante la caudícula. En las asclepiadáceas, disco adhesivo de un translator sencillo o pinza del de brazos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.