Del gr. ῥινο- y encéfalo, m. Anat.

Se aplica a la porción del cerebro a la que concierne la recepción e integración de los impulsos olfatorios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.