Med.

El residuo líquido ligeramente agrio que queda después de revolver la parte sólida de la nata hasta transformarla en mantequilla. Prácticamente carece de grasa y, desde el punto de vista nutritivo, es equiparable a la leche sin desnatar. También se aplica a la leche de cultivo formada añadiendo ciertos microorganismos a la leche desnatada.