Del lat. thalămus, der. del gr. θάλαμος, m. Biol. Ant. Bot.

En biología, parte del celebro anterior de los vertebrados, situado sobre el hipotálamo. Retransmite información sensorial a la cabeza cerebral y participa en la transformación de impulsos en información consciente. En anatomía, parte del encéfalo constituida por dos masas ovoides compuestas principalmente por sustancia gris, constituyen el suelo de los ventrículos laterales del cerebro. En botánica, porción axial en que se asientan los diversos verticilos de una flor, tanto si ésta se reduce a sólo en androceo o gineceo como si se compone de ambos y del perianto. Se emplea también el término receptáculo como sinónimo, pero convendría limitar el uso de este vocablo tal como queda expuesto en otro lugar; el término receptáculo fué ya empleado por Tournefort, por tanto antes que Linné, para referirse a la producción pluriáxica de las compuestas; receptáculo no alude a ninguna posible relación sexual y tálamo sí; tálamo dió la raíz de las talamifloras. La importancia de tálamo la pone de manifiesto Barnades, cuando dice que lleva a las demas partes florales “mucha ventaja en suministrar señales fijas para caracterizar los géneros de las plantas, pues ni el número no la figura de las partes de la fructificación son de mucho tan constantes en las plantas de un mismo género como su situación o asiento. Así, el perspicaz Tournefort hizo tanto aprecio del receptáculo (el tálamo) que estableció la subdivisión de muchas clases y el carácter de innumerables géneros principalmente sobre el asiento alto o bajo de la flor y del fruto….” Mas tarde, De Candolle fundamentó también en él las tres clases de talamifloras, calicifloras y corolifloras y que dividió las dicotiledóneas diploclamídeas. El tálamo puede afectar formas variadísimas. Es plano o convexo en las talamifloras, y más o menos profundamente cóncavo en las calicifloras; el llamado tubo calicino o perigónico de muchas de estas últimas no es sino el tálamo mayor o en menor grado acopado. La copa profunda, de origen talámico, de las rosas es el urcéolo; la de las fucsias, el hipanto. El tálamo contribuye a la formación de los frutos complejos, procedentes de ovario ínfero. A veces se prolonga desmedidamente por encima de la base de inserción de los verticilos florales externos, y forma el androginóforo o el ginóforo. Constituye también las variadísimas producciones conocidas como el disco. En sentir de Kerner, la parte superior del tallo, por encima de la estirpe, en la cual se hallan los hipsofilos. Antiguamente como sinónimo de talo.

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