Med.

La alteración adquirida o congénita de una válvula cardíaca, caracterizada por estenosis y obstrucción al flujo sanguíneo o por degeneración valvular y regurgitación de sangre. Las más frecuentes son las enfermedades de las válvulas aórtica y mitral, que pueden deberse a defectos congénitos, endocarditis bacteriana, sífilis o, lo más frecuente, a fiebre reumática. La disfunción valvular produce alteraciones en la presión intracardíaca y en las circulaciones pulmonar y periférica. Puede conducir a arritmia cardíaca, insuficiencia cardíaca y shock cardiogénico. Con frecuencia, las valvulopatías se acompañan de malestar general, anorexia, embolismo, edema pulmonar e insuficiencia ventricular. En la estenosis aórtica moderada o grave disminuye la presión del pulso; el pulso carotídeo es pequeño y lento con una rama ascendente larga, pero el pulso apical puede ser fuerte y sostenido durante la sístole. El paciente puede experimentar dolor anginoso y síncope, y el electrocardiograma puede mostrar signos de hipertrofia ventricular izquierda, defectos de la conducción o bloqueo cardíaco completo. Los signos característicos de la insuficiencia aórtica son disnea, sudoración profusa, rubor cutáneo, latidos fuertes en el cuello y las arterias y un soplo cardíaco durante la diástole. El paciente con estenosis mitral se cansa con facilidad, presenta disnea de esfuerzo, puede tener disnea paroxística nocturna y puede desarrollar hemoptisis y embolismo sistémico. La insuficiencia mitral se caracteriza por disnea, fatiga, intolerancia al esfuerzo, palpitaciones cardíacas y un pulso apical fuerte y desplazado lateralmente. La estenosis pulmonar puede causar el abombamiento del tabique interventricular hacia la cámara del ventrículo izquierdo; la insuficiencia valvular aparece en la hipertensión pulmonar grave. La estenosis tricuspídea es relativamente poco frecuente, habitualmente se asocia a lesiones de otras válvulas causadas por fiebre reumática y, en casos raros, se debe a una cardiopatía carcinoide o a una fibrosis endomiocárdica. Las características de la estenosis tricuspídea son un gradiente de presión diastólica entre la aurícula y el ventrículo derechos, dilatación de la vena yugular, congestión pulmonar y, en los casos graves, congestión hepática y esplenomegalia.