Sincrotón de protones de la Universidad de Berkeley en California. Acelera protones a 6,4 GeV de energía en una órbita de 18 metros de radio. Era un acelerador de partículas, en concreto, la debilidad de enfoque sincrotrón de protones, que comenzó a funcionar en 1954. El antiprotón fue descubierto allí en 1955, dando como resultado en 1959 el Premio Nobel de Física por Emilio Segr y Owen Chamberlain. Se acelera protones en un blanco fijo, y fue nombrado por su capacidad para transmitir energías de miles de millones de eV. En desudo desde el 1993, aunque el edificio se conserva.