El término define un tipo de cáncer que se presenta en menos de 15 de cada 100 000 personas al año. La mayoría de los tipos de cáncer se consideran raros o infrecuentes, y suelen ser más difíciles de prevenir, diagnosticar y tratar que los cánceres más comunes. Debido a que hay menos casos, es difícil realizar investigación sobre estos cánceres. Algunos ejemplos de cánceres raros son el cáncer de ano, el cáncer de estómago y el cáncer de laringe.