Del lat. capsula. f. Biol. Anat. Microb. Med. Quím. Inform. Tecnl. Bot.

En biología, membrana en forma de saco que reviste o encierra un órgano o parte del organismo. En anatomía, membrana o fibra que rodea o cubre a ciertos órganos como el riñón, el bazo y los ganglios linfáticos. Banda de tejido ligamentoso conectivo que rodea algunas articulaciones del esqueleto (cápsula articular). En microbiología, capa gruesa gelatinosa que rodea completamente la pared celular de cierta bacteria. Parece tener una función protectora, dificultando la ingestión bacteriana a los fagocitos y previniendo la desecación. Caja de vidrio o plástico, cilíndrica y aplanada, provista de tapadera, que se emplea en cultivo microbiológico (placa petri). En medicina, envoltura de material soluble con que se recubren algún medicamento. Conjunto del medicamento y la envoltura. En química, vasija de bordes muy bajos que se emplea principalmente para evaporar líquidos. En informática, envoltorio plástico o cerámico que protege de la suciedad y los golpes a los microprocesadores y otros dispositivos. En tecnología, cabina cerrada y desprendible de una nave o satélite espacial en la que están los mandos de control. Elemento electromecánico que convierte las vibraciones de la aguja en una señal eléctrica. En botánica, fruto sincárpico seco y dehiscente, dentro de este género de fruto cabe una gran variedad.
En sentir de Beck, y de Pascher y Pohl, la definen como “sincarpo dehiscente” con cuatro especies; la cápsula propiamente dicha, el pixidio, opecarpo y saccelo. La cápsula propiamente dicha se abre longitudinalmente y puede proceder de ovario ínfero o súpero, consta de 2 a 18 carpelo, estos pueden ser abiertos o serrados, de lo cual la cápsula restante será unilocular o plurilocular. Aun siendo longitudinal la dehiscencia de las cápsulas propiamente dichas, varia también mucho según ellas. Las fisuras pueden iniciarse en al ápice del fruto o en su base, y avanzar en uno y otro caso en mayor o menor grado; en las cariofiláceas ocurre con frecuencia que esas fisuras que dan localizadas en el extremo de la cápsula, de lo cual resulta que ésta no se abra totalmente, sino sólo en el ápice, en tantos lóbulos cuantos son los carpelos integrantes o en número doble de éstos. Siendo así, dicho lóbulo se llama diente. Si las fisuras son más profundas, pueden llegar hasta la base del fruto o hasta cerca de ella, se llaman valva. Según la manera de abrirse, la cápsula ofrece también variantes.
En sentir de Lázaro Ibiza, propone que se aplique el nombre de cápsula exclusivamente a la que procede se un ovario de carpelos abiertos (o cerrados, si por resorción de los tabiques resulta unilocular), reservando para las demás el nombre de caja (Mem. Real Soc. Esp. H. N., tomo del 50).
También se ha llamado cápsula al esporangio de los helechos (F. Q.). En los briófitos llamada también urna, del órgano que encierra las esporas de cuya forma sumamente rica, de ella toma solida base la caracterización de los diversos grupos de estas plantas. En algología, cubierta que rodea la membrana en muchas algas unicelulares, especialmente cianofíceas. En Gleocapsa y otros géneros, la cápsula está formada por varios estratos, incoloro o tenido, encajados unos dentro de otros. Cistocarpo (R. M.). En los bacterios, capa mucilaginosa que rodea la célula, aplicada a la parte ecterna de la membrana celular.

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