Del gr. χολή; del lat. collīna; de collīnus; de col, f. Geog. Bot. Bioquím. Med.

La elevación natural del terreno, de poca altura y borde suave, menor que una montaña (collado). En agricultura, el simiente de col y berza; el vivero de col pequeña (colino). En bioquímica, el compuesto orgánico presente en los seres vivos que constituye otra molécula mayor de naturaleza lipídica o bien como vitamina del complejo B. La colina es un compuesto importante para la síntesis de la lecitina y otro fosfolípido, y de la acetilcolina. La colina también interviene en el transporte de lípidos por el cuerpo. El caso de deficiencia es poco corriente porque la colina se sintetiza en el cuerpo, aunque cuando se da, puede derivar en daño hepático. La colina a veces se clasifica como una vitamina, pero no lo es en realidad, porque puede sintetizarse en el cuerpo. En medicina, el nutriente del complejo de la vitamina B que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar y mantenerse sano. La colina ayuda a las células a formar membranas, producir un neurotransmisor (sustancia química que ayuda a las células nerviosas a comunicarse con otras células) y a extraer grasa del hígado. Se encuentra en la leche entera, el hígado de carne vacuna, los huevos, los alimentos de soja y los maníes. La colina es soluble en agua (puede disolverse en agua) y debe ingerirse todos los días. La insuficiencia de colina puede causar enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, y dañar el hígado. Una forma de colina está en estudio para el tratamiento de algunos tipos de cáncer y para aliviar el dolor y la fiebre. Asimismo, la colina está en estudio junto con la vitamina B12 para la prevención y el tratamiento de cáncer.