Del lat. educatĭo, -ōnis, f. Educ. Biol.

Acción y efecto de educar. La base de la educación es un proceso natural vinculado con el crecimiento. Esta clase de aprendizajes justifican la infancia, no exclusiva del hombre, sino común a todos los animales superiores. Pero la complejidad de la cultura humana ha exigido intervenir la educación para facilitarla y comunicar los fines privativos del hombre y las aptitudes que han creado el arte y la ciencia de educar, objeto de una disciplina nueva: la pedagogía. El objetivo de la educación, tal como lo han formulado los pedagogos contemporáneos (Baden Powell, Montessori, Dewey, etc.), es contribuir al desenvolvimiento armónico y completo de las facultades y aptitudes del ser humano para el cumplimiento de sus fines personales y sociales y para su propio perfeccionamiento y bienestar. El capítulo de la instrucción no es más que uno de los aspectos de la educación, pero de ninguna manera el de menor importancia. La validez del acto educativo es objeto de constante revisión debido a la evolución del mundo: el cambio de las estructuras sociales, los movimientos migratorios, la ampliación de conocimientos en todos los campos de las ciencias, la expansión misma de la educación, la educación permanente, etc. Todas estas circunstancias provocan unas actitudes y la necesidad de revisar y crear nuevas técnicas educativas. Así, ante la idea de la igualdad de oportunidades, hoy la significación social de la educación exige no tan solo que la instrucción suponga una igual participación de la ciencia, sino también en la organización, dirección y responsabilidad. Ante la expansión de conocimientos, se pone el acento en el aprendizaje; y más que nunca la educación debe orientarse a proporcionar al alumno unos métodos de aprendizaje, más que enseñarle unos contenidos, ya que es imposible traspasar y asumir todos los conocimientos en un tiempo determinado. Ello lleva a una revisión periódica del contenido del currículum; los profesores tienen que prepararse para los cambios técnicos y para incorporar los nuevos métodos de enseñanza. El desarrollo de las ciencias del comportamiento (psicología, sociología, antropología, etc.), han influido mucho en estos cambios. Hoy se tiene conciencia de que la educación no es sinónimo de escuela, sino que esta es solo una parte del conjunto educativo. En biología, se emplea como sinónimo de adaptación. Dícese también de la serie de circunstancia que rodea la vida de un organismo desde que nace hasta que muere (Le Dantec, Traité de Biol.; París, 1903).

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