Dícese del aumento del índice metabólico (reflejado en un aumento del consumo de oxígeno) asociado con la digestión, absorción, transporte y asimilación de los alimentos ingeridos. El efecto térmico de la comida supone en torno al 10% del gasto total de energía diario. El efecto térmico de un alimento concreto parece ser variable incluso tratándose de la misma persona.