Del lat. stabilĭtas, -ātis, Fís. Quím. Biomecán. Econ. y Sociol.

Calidad o cualidad de estable. En física, la propiedad del sistema mecánico, eléctrico o aerodinámico, por la que el sistema vuelve al estado de equilibrio después de haber sido desplazado de él: facultad de un sistema de mantenerse en equilibrio cuando actúa fuerza que tiende a alejarlo. La estabilidad es la tendencia de un objeto a conservar su posición en reposo o su velocidad angular: firmeza y seguridad en el espacio. El factor que afecta a la estabilidad es la masa y altura del objeto, así como la posición, tamaño y forma de la base. La estabilidad de un objeto es inversamente proporcional a la atura de su centro de gravedad situado por encima de la base que lo sostiene. El objeto tiende a ser más estable cuando la línea de gravedad se halla más cerca del centro de la base. Cuando más se aleje una parte del objeto de la línea de gravedad, menos estable será el objeto a menos que otra parte de ese objeto realice movimiento compensatorio: la estabilidad de un objeto en movimiento es directamente proporcional al momento (equilibrio). En química, la propiedad que tiene una sustancia de conservar su estructura química; resistencia a reaccionar con otra sustancia o a descomponerse. En biomecánica, la capacidad para mantener el cuerpo o una extremidad en una posición fija, o ejecutar movimiento suave sin ninguna desviación de la dirección deseada. La estabilidad se ve afectada por el temblor muscular y la tensión muscular. Por lo general, a medida que aumenta la fuerza de una acción muscular, decrece la estabilidad (estabilidad articular): la estabilidad es importante en el deporte de puntería como el tiro con pistola. En economía y sociología, la ausencia de cambio y la constancia en un periodo determinado: permanencia o duración en orden al tiempo. En un grupo, el índice de rotación de los miembros del grupo, y espacio de tiempo que los miembros del grupo permanecen juntos: el caso de gran estabilidad se asocia con una elevada cohesión. En la teoría de la atribución causal, la dimensión que va de estable a inestable, indicando si la atribución puede cambiar o es inmutable; por ejemplo, el deportista tiende a atribuir a factor estable el resultado esperado (por ejemplo, el nivel de capacidad) y a factor inestable el resultado inesperado (por ejemplo, la suerte).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.