Es un proceso inflamatorio crónico, habitualmente de causa desconocida, en el que el tejido fibroso rodea los grandes vasos sanguíneos de la región lumbar inferior. Con frecuencia produce construcción de la porción media de los uréteres, lo que da lugar en ocasiones a hidronefrois y azoemia. Entre los síntomas se incluyen dolor lumbar bajo y dolor abdominal, debilidad, pérdida de peso, fiebre y, en caso de afectación de las vías urinarias, polaquiuria, hematuria, poliuria o anuria.