Mús. e Hist.

Se aplica a la música tradicional de Japón, interpretada por pequeños conjuntos de instrumentos y voces, sus composiciones suelen tener una estructura de tres partes llamadas jo-ha-kyū; su estructura consta de una introducción, una parte a modo de relajamiento en la sección central, y un efecto de aceleración hacia el final de la obra; esta disposición se conserva en gran parte de la música japonesa y se aplica tanto a las frases musicales individuales como a las composiciones en su conjunto.

– La música de culto; La música del sintoísmo, la antigua religión japonesa, se llama kagura (la buena música), se utiliza en las ceremonias religiosas o en las funciones imperiales y también en los festivales folclóricos sintoístas. Las canciones y danzas están destinadas a alabar a los dioses y a entretenerlos. La música de los festivales estacionales se interpreta con tambores, carracas y flautas; los bailarines interpretan esta música dentro y fuera de los templos. Sus actuaciones están intercaladas con cantos a los dioses.
La música budista de Japón se canta en sánscrito, chino o japonés. Se caracteriza por una profusa ornamentación y un ritmo libre. Las campanas suenan de forma intermitente. Las danzas bon-odori del festival o-bon están limitadas en sus movimientos; las acompañan cantantes y a veces la flauta, el tambor y el shamisen, un laúd de tres cuerdas.

– La música cortesana; La antigua música cortesana de Japón (gagaku) tiene sus orígenes en el siglo VIII. Proviene principalmente de China y Corea. Las orquestas gagaku pueden contar con hasta 17 músicos entre los instrumentos de viento-madera, de cuerdas pulsadas y percusión. Entre los vientos se incluye una flauta, generalmente del tipo conocido como ryûteki; un tubo corto de doble lengüeta llamado hichiriki; y un shô, un órgano de boca sin lengüetas que tiene 17 tubos de bambú insertados en una caja semiesférica con un agujero para soplar. La flauta y el tubo de doble lengüeta tocan la melodía, mientras el órgano de boca hace un fondo de sonidos superpuestos. Las frases de la música se marcan mediante los sonidos de un tambor horizontal de doble membrana (kakko), un tambor colgante grande (taiko) y un pequeño gong (shôko), así como por medio de unas melodías y arpegios cortos interpretados con el laúd de cuatro cuerdas (biwa) y la cítara de 13 cuerdas (koto). La música de gagaku utiliza seis modos o escalas de origen chino, todas ellas derivadas de dos escalas pentatónicas básicas: ryo (re, mi, fa sostenido, la, si, además de sol y do sostenido como notas auxiliares) y ritsu (sol, la, do, re, mi, además de si y fa como auxiliares). Los compases de la música de gagaku son básicamente de dos tiempos.

– La música dramática; La música para teatro a principios de la edad media estuvo influida por la música budista primitiva. Consistía en acompañamientos al laúd de unas narraciones llamadas heikebiwa y de música para el teatro nō. Los acompañamientos al laúd establecían unas estructuras melódicas y rítmicas que solían representar emociones o situaciones específicas. La música del nō contiene partes para voces y para instrumentos. Los actores o un coro cantan mientras los instrumentistas les acompañan con un tambor de hombro (ko-tsuzumi) y un tambor de cadera (ô-tsuzumi). El conjunto instrumental completo (llamado hayashi) incluye también una flauta (nô-kan), que señala las divisiones formales dentro del drama, añade color a los momentos líricos y acompaña a las danzas, para las cuales también se usa el tambor taiko. La música de nō utiliza sus patrones melódicos y rítmicos dentro de unas formas preestablecidas, pero se toca con una velocidad (tempo) flexible. Las variaciones en el tempo de la música del nō las marcan los intérpretes de los tambores.
La forma más popular de teatro tradicional japonés es el kabuki, que se estima que nació en 1596, y logró establecerse a mediados del siglo XVII. La música de kabuki utiliza instrumentistas y cantantes, la mayoría de los cuales se sientan en la parte trasera del escenario, mientras que otros permanecen fuera de la escena ejecutando efectos sonoros y una música de acompañamiento especial. La forma principal de la música de danza en el kabuki es el nagauta, interpretado por el grupo instrumental del nō y el shamisen. La forma musical más famosa usada en las obras de marionetas se llama gidayū.

– La música de cámara; A partir de 1500 se hizo popular la música para los instrumentos solistas shamisen y koto. Originariamente, la música de ambos instrumentos era una colección de canciones cortas no relacionadas entre sí (kumiuta). Sin embargo, la música koto desarrolló algunas formas que son totalmente instrumentales y otras que son en parte vocales. Un ejemplo de forma totalmente instrumental es el danmono, que es un tema con variaciones. Un ejemplo de combinación instrumental y vocal es el jiuta, en el que se alternan las voces y los instrumentos. En los interludios instrumentales se usan de uno a tres kotos, a los que suele añadirse un shamisen y un shakuhachi, una flauta vertical. La música de shamisen es de dos tipos: piezas líricas para el entretenimiento hogareño (utaimono); y la música teatral para el drama kabuki y las obras de marionetas. El koto suele afinarse en una de las dos escalas pentatónicas de origen local: la in (re, mi bemol, sol, la, si bemol, con notas auxiliares fa y do) y el yo (re, fa, sol, la, do, con mi y si bemol auxiliares).

– En la Era Moderna; Cuando Mutsu-Hito se convirtió en emperador de Japón, como Meiji Tenno, en 1867, se empezaron a aceptar las influencias occidentales. Los compositores desarrollaron nuevas formas basándose en modelos occidentales. Japón posee ahora muchas orquestas y compañías de ópera excelentes. La música que se enseña en las escuelas públicas es básicamente occidental. A pesar de ello, la antigua música tradicional sigue siendo popular. Uno de los profesores responsables de la introducción de los modos europeos fue Suzuki Shin’ichi, que estudió en Berlín. Fue él quien diseñó un método muy aclamado de enseñanza musical para la infancia (especialmente el violín). Takemitsu Toru uno de los compositores modernos más conocidos de Japón, se atrevió a producir una nueva música con instrumentos japoneses utilizados a la manera occidental. Réquiem para cuerdas (1957) es una de sus obras más interpretadas. November Steps II (1967) es un concierto doble para orquesta e instrumentos japoneses, encargado por la Orquesta Filarmónica de Nueva York. También ha compuesto varias piezas para el pianista estadounidense Peter Serkin.

– La música folclórica; La música folclórica japonesa, de origen muy antiguo, existe básicamente bajo las formas de una música de carácter religioso, canciones de trabajo y acompañamientos a la danza. Los entretenimientos folclóricos, como los bailes de máscaras, el teatro folclórico y las danzas comunales, incluyen partes musicales y acompañamientos. Las tribus del norte de Japón, como los ainus, tienen una tradición musical distinta que sugiere vínculos ancestrales con el norte de Asia.