» alelomorfo múltiple Biol. Gen.

Dícese de los diferentes estados o factores producidos en virtud de mutaciones en determinado gen. Esas mutaciones hacen que un gen pueda presentarse según varios estados distintos (alelia o alelo u alelomorfo) a más de los dos, clásicos, que antes se admitían como únicas modalidades mendelianas de factores, dominante y recesivo. La existencia de los alelomorfos múltiples ha sido comprobada por su comportamiento genético en el cruzamiento, ya que se encuentran en el mismo locus del cromosoma. No confundir con los factores múltiples o polímeros, y su existencia constituye un argumento en contra de la teoría de la presencia-ausencia de Bateson-Saunders, ya que demuestran que el recesivo no es simplemente la ausencia del dominante.

» alelo letal Biol. Gen.

Forma mutante de un gen que lleva a la muerte al organismo cuando se expresa en el fenotipo, muchos son recesivos, por ejemplo, la anemia de la célula falciforme (polimorfismo) se debe a un gen letal recesivo que provoca la formación de una hemoglobina ineficiente.

» mendelismo J. Mendel. Biol. Gen.

Conjunto de reglas y leyes formuladas por Mendel como consecuencia de sus estudios sobre herencia. Por extensión también toda la parte de la genética que se ocupa de la herencia según esas leyes. La base de sus estudios fué el suponer al individuo en posesión de un conjunto de caracteres distintos, casa uno de ellos expresión de un detalle anatómico o de una función, unidad de carácter. Los caracteres los agrupó por partes (alelo u alelomorfo), y cada par fué relacionado con otro igual estructura y propiedades, usando el método de la hibridación (fecundación cruzada) y observando el la primera generación (F1) si prevalecía un carácter determinado (dominante) y si quedaba alguno ausente (recesivo). La autofecundación de estos individuos de F1 se llevó a encontrar en F2 individuos con el carácter dominante (un 75%) y con el recesivo (un 25 o 100) (disyunción), en la relación 3:1. Esta relación le hizo con concebir, junto a la idea de unidad del carácter, la de la pureza de los gámetas (gámeta o gameto), suponiendo que la mitad de los gametos procedentes del híbrido F1 contienen el factor propio del carácter dominante y la otra mitad del factor propio del carácter recesivo, los cuales se manifiesten puro e independiente, sin fusionarse, en el híbrido F1, separándose como unidades en los gametos, los cuales, de acuerdo con la teoría del cálculo de probabilidades, concurres de igual forma en la fecundación (un óvulo con factor dominante es fecundado por un grano polen con factor dominante; un óvulo con factor dominante es fecundado por un grano de polen con factor recesivo; un óvulo con factor recesivo es fecundado por un grano de polen con factor dominante; un óvulo con factor recesivo es fecundado por un grano de polen con factor recesivo), y así, cruzando una planta de guisantes gigantes con otra de guisantes enanos, después de obtener en F1 todas las plantas de guisantes gigantes (carácter dominante), la autofecundación de éstos dió, en F2: 75% de plantas gigantes y 25% de plantas enanas; pero mientras que en la autofecundación de éstas dió ya en todas la generaciones plantas enanas, en cambio, la autofecundación de las gigantes demostró que un 25% de ellas daba siempre plantas gigantes, y el otro 50% reprodujo en F3 la misma proporción de 3:1, es decir, que en F2 en realidad hay 25% de puros gigantes (dominante), 50% de híbrido gigantes con los de F1 y 25% de puros enanos (recesivo), y de hay dedujo que el zigoto (cigoto) tiene una doble estructura, formando por los gametos semejantes respecto de uno o más caracteres (la condición de que los factores alelomorfos (alelo) sean estructuralmente iguales o desiguales es lo que caracteriza la homozigosis o heterozigosis) y que el plasma germinal tiene una estructura definida (gen o cromosoma). Después realizó el cruzamiento de dos pares de alelomorfos con las razas de guisantes verdes y rugosos y guisantes amarillos y lisos, observando que cada factor respondía independientemente a la proporción antes señalada, siendo dominante el amarillo sobre el verde y el liso sobre el rugoso; y así, en F1, todos los guisantes resultaron amarillos y lisos, pero en F2 se recombinaron los factores, y la producción fué de 9 amarillos lisos, 3 amarillos rugosos, 3 verdes lisos y 1 verde rugoso. Y estudiando por autofecundaciones los caracteres aparentes (fenotipo) de esos grupos, dedujo su constitución genética (genotipo), o sea, que de los 9 amarillos lisos 1 era puro (homozigótico) y los 8 restantes impuros (heterozigótico); de los 3 amarillos rugosos 1 era puro (homozigótico) (nueva raza). Y lo mismo ocurría con los 3 verdes lisos: 1 homozigótico (raza nueva), y por último, el verde rugoso (doble recesivo) era puro u homozigótico.

» ley de Mendel J. Jendel. Biol. Gen.

Tras los estudios fundamentales (mendelismo), Mendel formuló sus leyes o reglas, resumidas por Herbest en el Kompendium Tierzuchtlehre del año 1926, son las siguientes: 1ª) Regla de la uniformidad. Los individuos de la generación F1 son genotípico y fenotípicamente iguales (esta regla no tiene presente lo relacionado con el cromosoma X y los caracteres ligados, neomendelismo). 2ª) Regla de la disyunción. El la generación F2 y en las siguientes, se separan, según determinadas proporciones, los factores unidos en F1. 3ª) Regla de la independencia. Cada par de factores se hereda con completa independencia de los restantes pares, y se puede seguir el proceso hereditario de un par sin tener en cuenta los otros (tampoco aquí se toma en consideración el ligamiento factorial).
Ley de la pureza de los gametos (gámeta o gameto). La herencia en un ejemplo de mosaico con invariables materiales. Por medio de la división reductiva (meiosis meyosis) pueden separarse los genes correspondientes a un par de caracteres, pero en la siguiente generación vuelve a unirse de análoga forma (anfimixis). No se ha demostrado en ningún caso que un gen materno se haya fundido con otro paterno para formar una nueva vida.
Estas reglas y leyes se comprueban experimentalmente y se basan en el supuesto de partir en la generación paterna (P) de forma homozigótico.

» ley de Quételet Adolf Quételet (1796-1874). Biol.

En los casos de variabilidad fluctuante suele aplicarse para su estudio la ley de las causas accidentales (ley de Quételet), «llamada así porque indica cómo se distribuye a la larga una serie de hechos regidos por causas constantes, aunque perturbadas en sus efectos por otras causas accidentales. Éstas acaban por anularse y, en definitiva, el resultado que tal como se habría reproducido en cualquier caso si sólo hubiesen actuado las causas constantes» (Quételet, Du systeme social et des lois qui le régissent, 1878; Lettres sur la théorie des prob. appliquée aux sciences mirales et polit., 1846). De ella resulta tanto en los fenómenos sociales como en los biológicos, que el valor promedial de la variación fluctuante se mantiene invariable a partir de ciento número de observaciones, es decir, que no se modifica si aquéllas se multiplican indefinidamente. Lo propio ocurre con los valores extremos, consecuencia de la actuación de las causas accidentales perturbadoras, de forma que la amplitud de variación permanece asimismo constante cuando el número de observaciones es suficiente. Como este número ha de ser muy grande para alcanzar la debida estabilidad del valor promedial y de la amplitud de variación, esta ley se ha llamado también ley de los grandes números (Adol Quételet, hombre de ciencia belga, notable por sus estudios sobre estadística, 1796-1874).

» herencia multifactorial Biol.

Determinación de un carácter particular, por ejemplo, la altura o el color de los ojos, por muchos genes, cada uno de ellos tenido en pequeño efecto individual. Los caracteres controlados de esta forma sufren una variación continua.

» cromosoma salivar Biol. Gen.

Cualquiera del los cromosomas que se encuentran en el núcleo de las glándulas salivares en las larvas de los dípteros. Son los mayores que se conocen, producidos por un desarrollo enorme, tanto longitudinal como en espesor, de los cromosomas profásicos mitóticos en relación con el crecimiento general de las células, que son también mucho mayores en las glándulas salivares indicadas. Los cromosomas ordinarios de Drosophila, por ejemplo, tienen unas 2μ de largo, mientras que los salivares llegan a 100 y a 200μ.