Es un trastorno psicopatológico que se puede asociar con delirio o demencia y se caracteriza por la formación progresiva de delirios, habitualmente de naturaleza persecutoria, que se acompañan con frecuencia de alucinaciones: otras manifestaciones de degeneración senil, como la pérdida de memoria o la confusión mental, pueden no acompañar a esta reacción.