De rodo- y el gr. φυκος; en lat. rhodophyceae, f. pl. Bot.

División de algas morfológicamente muy diferenciadas, en general pluricelulares, que carecen en absoluto de formas flagelíferas. Células casi siempre con un solo núcleo y cromatóforo en forma de placa, con contorno diversamente y a veces muy recortados; en otros casos lenticulares. A la clorofila se añaden otros pigmentos: ficoeritrina y frecuentemente ficociana, en proporciones variables, lo que da como resultado la diversa coloración de los vegetales de esta división, cuyo matiz oscila casi entre rosado y el violáceo, según las especies. Materia de reserva constituida por un hidrato de carbono especial al que se ha llamado almidón de florídea (amiloeritrina, amiloporfirina). Membrana con celulosa y pectina, provista en muchos géneros de comunicaciones intercelulares. Reproducción sexuada por carpogamia; el gametófito es haploide, y es general la alternación de generaciones. La diplófase puede quedar reducida en algunos casos al zigoto. Reproducción asexuada por medio de tetrásporas y monósporas. Las rodofíceas son algas que viven fijas, marinas en su gran mayoría y de coloración variada: roja, púrpura, negra, verdeazulada, pardorojiza, pardoverdosa, violácea. Su posición aislada, habiéndose sugerido la existencia de relaciones de las bangiales con las esquizofíceas. A su vez, los ascomicetes se han supuesto derivados de las rodofíceas. Dos clases; bangiales o protoflorídeas y florídeas: sinónimo de rodófitos (R. M.).

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