Del lat. vita, f. Teol. y Rel. Biol. Med.

La facultad y actividad de vivir que caracteriza a los seres orgánicos: la vida animal; vida vegetal. Se aplica al espacio de tiempo transcurrido desde el nacimiento hasta la muerte de un ser orgánico: existencia. La manera de ser o de comportarse o de dirigir la propia existencia: conducta. La historia de la existencia de una persona: biografía. En teología y religión, la existencia del alma después de la muerte, en algunas religiones; vista y posesión de la divinidad en el cielo: vida eterna. En biología, una aproximación a la definición de la vida sería un conjunto de intercambios fisicoquímicos ordenadamente encadenados, y las actitudes de un ser que tienen lugar como consecuencia del metabolismo y de las relaciones de este ser con su medio ambiente. Algunas de las características comunes y generales de los seres vivientes son: los seres vivos se originan o provienen de otros seres vivos, poseen una forma definida y constante, al menos en un período de su vida (a veces la forma varía según ciclos, o a lo largo de un ciclo vital), tienen la propiedad de apropiarse de sustancias del medio y asimilarlas, transformándolas, o convertirlas en materia propia, lo que les permite crecer, reproducirse y presentar fenómenos de regeneración; son capaces de responder a determinados estímulos del medio ambiente y adaptarse; los individuos están destinados a desaparecer como tales después de transcurrir varias fases de su ciclo vital durante el cual se pueden reproducir. En medicina, la energía que permite a los organismos crecer, reproducirse, absorber y utilizar nutrientes, y en algunos organismo moverse y demostrar un control voluntario de los sentidos